Sab. Ene 19th, 2019

Así es la primera mano-robot impresa en 3D que toca el piano

Investigadores de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, desarrollaron la primera mano robótica, la cual, desarrollada en una impresora 3D, puede tocar piezas musicales simples con el movimiento de la muñeca.

Fue presentada el 19 de diciembre en un artículo de ScienceRobotics. Entre otras cosas, se caracteriza principalmente porque funciona de manera pasiva. Es decir, los dedos no están conectados a motores de manera individual. Más bien, un brazo mecánico controla solamente la muñeca, mientras que el resto de la mano sigue un diseño inspirado en la anatomía humana.

Presentación de la mano robótica en la revista Science Robotics

Para su fabricación, la impresora unió piezas de plástico duro con otras de hule suave en diferentes escalas, a fin de crear ligamentos y articulaciones con distintos grados de rigidez.

Se obtuvo como resultado, la reproducción de una serie de tejidos de ligamentos y huesos de una mano humana, pero no los tendones ni los músculos, por lo que los dedos no pueden moverse. A pesar de que esto limita la movilidad de la mano robótica en comparación con la humana, los investigadores han descubierto que es posible un rango de movimiento sorprendentemente amplio,gracias al diseño mecánico de la mano.

Esta mano funciona de manera pasiva, es decir, los dedos no están conectados individualmente. Está conectada a un brazo mecánico, que controla solamente la muñeca, mientras que el resto de la mano sigue un mismo diseño inspirado en la anatomía humana.

El equipo de investigadores por su parte, clasificó también la técnica para tocar el piano en tres tipos de movimientos: golpeteo con un solo dedo, saltos y movimientos en los que se deslizan los pulgares.

Los investigadores por su parte aseguraron que el resultado de su trabajo se puede ampliar hasta lograr ejecutar tareas de manipulación más complejas, tales como “desarrollar robots que puedan realizar procedimientos médicos o manejar objetos frágiles”. Todo esto en base al uso de la pasividad, la cual, según explica Josie Hughes, del Departamento de Ingeniería de Cambridge, en un comunicado les permitiría alcanzar el máximo rango de movimientos en un robot con costos de control mínimos.

Señala, además, que el diseño mecánico inteligente les permite alcanzar el máximo rango  de movimiento con costos de control mínimos. Por lo que, se tiene por objetivo principal, determinar cuánto movimiento podrían obtener en la mano solo con la mecánica.

El uso de impresoras 3D de última generación por su parte,contribuye con la impresión de manos blandas como las de los humanos, las cuales a su vez, sirven para poder estudiar la importancia de los diseños físicos aislándolos del control activo. Algo que, según señala el equipo de investigación, es imposible de estudiar con pianistas humanos, ya que, a diferencia de las máquinas, sus cerebros no se apagan.

Esta investigación, fue financiada por el Consejo de Investigación de Ingeniería y Ciencias Físicas, a quienes los investigadores explicaron que al androide se le “enseñó” a tocar el piano considerando las propiedades del material impreso y las funciones de la muñeca humana. Al accionar la muñeca, es posible elegir cómo la mano interactúa con el piano.

Por ahora, la mano está lejos de dominar obras de Chopin o de Debussy. Pero si es capaz de ejecutar diversos estilos y dinámicas, y puede tocar una versión de la canción “Jingle Bells”.

Aquí el vídeo: